La conversión Infantil, ¿Una Realidad? Parte 3 Final

Esta es la tercera y última parte de un sermón de Andrew Bonar sobre la conversión infantil ( Parte 1, Parte 2)

Conversion infantil3En relación con el deber de aceptar a Cristo, debemos tratar con los niños tan cercana y seriamente como con la gente mayor. La diferencia es considerable, no cabe duda, en el método que tomamos con los jóvenes que con los adultos. En el caso de los primeros, nosotros no tenemos dificultades metafísicas con las cuales lidiar. Sin embargo, en ambos casos encontramos la misma necesidad de ser como Natán en su parábola; necesitamos mirar cara a cara tanto al viejo como al niño y decirle: “Tú eres esa persona”. ¿Vas a aceptar al Salvador que ha salvado a tantos tomando el pecado de ellos sobre sí mismo y sufriendo el castigo merecido por ellos? Se necesita un trato personal; tratar con cada uno individualmente.
En la primera parte del siglo XIX había asociaciones de Escuela Dominical en Edimburgo y otros lugares, que consistían de hombres con un corazón cálido y que se deleitaban en mostrar el Evangelio a otros. Éstos dirigían sus principales esfuerzos a la conversión de niños. Hemos escuchado a algunos de estos cristianos del pasado contar cómo nunca dejaban pasar una clase sin extraer el evangelio de la lección del día, tratando de llegar a sus corazones con ilustraciones apropiadas. No se contentaban con despacharlos a orar; los enviaban a Cristo en ese mismo instante. El resultado fue que muchos fueron guiados a Cristo a una temprana edad en las Escuelas Dominicales. Hemos oído de casos asombrosos que ocurrieron, tales como el caso de una conversión indudable de un niño de cuatro años de edad. Pero preguntamos una vez más: ¿por qué en nuestros días muchos ven con suspicacia los casos de conversión a una temprana edad?

  1. Una razón parece ser el que sospechan que cada manifestación de deleite y amor hacia Cristo en estos niños es un asunto de sentimientos y no de fe. Si esto fuera así, ellos tendrían buenas bases para su escepticismo. Pero nosotros aseveramos que la evidencia prueba lo contrario; porque estos niños presentan una evidencia total de fe en el Señor Jesús, y nos quejamos de que aquellos que lo dudan no se han esforzado lo suficiente para indagar la verdad. Obtienen su información de segunda mano. Ellos no van y se familiarizan con los casos de manera personal.
  2. Otra alegada razón para sus dudas es que estos niños no manifiestan santidad de la misma forma en que lo hacen los adultos. Bueno, eso es cierto; pero el juego de los niños y la jovialidad natural de los niños, no debe interponerse ante nuestra creencia de una verdadera conversión en sus vidas, más de lo que produciría el ver el gran afán y ansiedad de los adultos por sus negocios. Los niños con conciencia en el aprendizaje, que son justos en los juegos y controlados en su temperamento, pueden ser una buena prueba de que la santificación ha comenzado, así como en el adulto lo es su integridad y firme adherencia a los principios en asuntos de negocios. Es muy cierto que en el caso de un niño podamos más fácilmente confundir sentimientos por fe, más que en el caso de un adulto; pero esto sólo requiere de una atención paciente y mucha cautela de parte nuestra; estas cosas no desacreditan la realidad de la fe en el caso de aquellos que la manifiestan, ni las evidencias de fe de aquellos que tenemos la oportunidad de conocer.

¿No debemos pedir, entonces, a la iglesia de Cristo, que albergue expectativas con respecto a la conversión de los niños, mucho mayor de la que ha mostrado en el pasado? ¿No hemos caído en la costumbre de enseñar en nuestras Escuelas Dominicales y en nuestras familias cuán grande y gloriosa salvación se nos ha provisto, y qué precioso y poderoso Salvador tenemos, sin urgirlos lo suficiente para que hagan de todo esto algo suyo también? Hemos tratado con los adultos y ancianos con mucho fervor, sin aceptar excusas e insistiendo en una inmediata aceptación de Cristo, pero no hemos querido tratar igual con los más niños que ya pueden entender. Si el Señor trabaja mediante instrumentos adecuados, entonces procuremos ver que estamos tomando el camino correcto para traer bendición a los más jóvenes. Como regla, el Señor no convierte almas con la ausencia de medios, ni sin la utilización de instrumentos apropiados y correctos. En tierras paganas, las almas perecen porque nadie les enseña a los pecadores el camino de la vida. En nuestros propios vecindarios, hombres y mujeres morirán sin convertirse, si nadie acude a ellos buscando ganar sus almas. Así también en nuestras escuelas dominicales y en nuestras familias, los niños crecen sin convertirse porque no se trata con ellos de una forma más personal. ¿No estamos dejando perecer las almas de los pequeños, al no levantarnos nosotros mismos a participar en este modo personal de aplicar la verdad?

Señor, afila nuestra hoz cuando vayamos a recoger tu cosecha entre los niños; porque hemos oído a nuestro Señor decir: “¿Nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?” (Mt. 21:16)

Fuente: http://www.iglesiareformada.com/Bonar_Conversion_Ninos.html

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La conversión Infantil, ¿Una Realidad? Parte 2

Anteriormente les compartí la Primera Parte de un Sermón de Andrew Bonar sobre la conversión infantil, aquí está la Segunda Parte:
Conversion infantil 2En la raíz de esta subestimación de la conversión temprana, hay un error más serio todavía. En realidad, mucha gente piadosa mira la conversión de los niños como algo de lo cual dudar. Difícilmente crean que la conversión de los niños sea tan profunda y genuina como la de los adultos. Ellos admiten que toda conversión es por igual la obra del Espíritu Santo, y que Él convierte tanto niños como adultos según le place. Sin embargo, con todo y esto, ignoran habitualmente la aparente conversión de los niños; tienen la teoría de que los niños imitan a los adultos, y que estas apariencias deben de ser catalogadas solamente como una imitación. Para tratar con estas personas decimos lo siguiente:

(a) Si la palabra de Dios es nuestra regla, de seguro que deben de haber casos de verdadera conversión entre los niños; ciertamente, el Salmo 8:2 está escrito para todas las edades, y nuestro Señor ha comentado acerca del mismo en Mateo 21:16: “¿Nunca leísteis: De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste la alabanza?” Si tanto adultos como niños son llamados por igual a alabar al Señor (Sal. 148:12), esto seguramente implica que ambos son capaces de recibir la gracia salvadora. De hecho, el suponer por un momento que este asunto fuera de otro modo, sería afirmar que el evangelio no es adecuado para el alma de los jóvenes.
(b) El evangelio es peculiarmente adecuado [divinamente apropiado, podemos decir] para ser utilizado en la conversión de los niños. El mismo Espíritu Santo en todos los casos usa el evangelio para salvar las almas; pero, al aplicarlo a los niños, Él ilustra muy notoriamente dos de sus características: su completa libertad (porque, ¿qué puede un niño darle a Dios?) y su asombrosa sencillez, la cual es muy humillante para el orgullo del hombre de justicia personal. “Yo te alabo, oh Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños” (Lucas 10:21, y al Jesús decir esto “se regocijó en el Espíritu”). “El que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él” (Lucas 18:17). Los niños o bebés a quienes Cristo bendijo no hicieron nada sino sólo esto: ¡dejaron que Él los levantara en sus brazos sin ofrecer resistencia, y recibieron lo que les dio sin devolver recompensa alguna!
(c) El atrayente amor de la cruz de Cristo (mirando el asunto por un momento desde el punto de vista del hombre) apela, por cierto, tan presta y adecuadamente a los corazones de los niños como a los de los adultos. ¿No es de un corazón joven que nosotros deberíamos esperar que tal bondad y amor encontraran entrada, aún si las almas adultas no fuesen conmovidas por los mismos?
(d) La doctrina de la sustitución de Cristo por los pecadores, “el justo por los injustos”, “el pastor por las ovejas”, es el corazón y la verdadera esencia del evangelio. ¿No es ésta la gran verdad, entre todas, que encuentra acogida en el entendimiento de cualquier niño? Ahora no estamos hablando del corazón o de la conciencia, sino del entendimiento. Aún a un niño se le puede hacer comprender el significado de sustitución—el UNO por los muchos. Por lo tanto, ésta es la gran verdad que siempre debemos de poner hasta en el alma más joven. Les decimos: “Ustedes son pecadores expuestos a la ira y maldición de Dios, y no pueden salvarse a sí mismos; pero el Hijo de Dios puede salvarles, cargando Él mismo esa ira y maldición.” De esta forma el Espíritu produce fe en el alma de un niño; y, una vez recibida, ¿no es esta verdad la que trae los mismos efectos sobre los jóvenes que sobre los adultos? ¿No es el texto de Juan 1:12 tan cierto en el caso de un niño como en el de un adulto inteligente: “A todos los que le recibieron, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios”?

Fuente: http://www.iglesiareformada.com/Bonar_Conversion_Ninos.html

La conversión Infantil, ¿Una Realidad? Parte 1

Les comparto un sermón de Andrew Bonar (1810 – 1892) sobre la conversión infantil, he dividido el sermón en tres partes, está es la primera:

Conversion infantil

“Hay un error práctico muy común entre los creyentes. Todos profesan creer que el Espíritu Santo puede convertir las almas a cualquier edad, y que nunca es muy temprano para que la conversión ocurra; pero aún así, no buscan la conversión de los niños con el mismo ánimo de fe que manifiestan al pedir y esperar que el Espíritu Santo transforme a aquellos de edad madura. Los mismos creyentes de corazón fervoroso que se esfuerzan por las almas de personas adultas, y que no se satisfacen con otra cosa que no sea la salvación sin dilación, no sienten lo mismo ni se esfuerzan de la misma manera por los más jóvenes. Los tales se sienten complacidos con que los jovencitos presten atención a la verdad y con que no presenten oposición a mantener lo que aprenden en sus pensamientos. Ellos no demandan la inmediata aceptación de Cristo en los niños, como lo hacen con las personas adultas. Regresarían a sus casas frustrados, tristes e insatisfechos, si noche tras noche las almas no fueran despertadas y salvadas, aunque prestaran atención e interés; sin embargo, en el caso de los niños, se dan el lujo de esperar. Pueden irse de la escuela dominical o del devocional familiar sin alarmarse o sin ansiedad, aunque no hayan síntomas de verdadero avivamiento o aunque esas jóvenes almas no hayan encontrado a su Salvador.

Una razón para la diferencia que se hace en el caso de los más jóvenes es, con muchos, el mal entendido de algunos textos de la Escritura; por lo menos, eso es lo que nosotros vehementemente nos inclinamos a creer.

  1. Una persona cita Proverbios 22:6: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.” La persona que utiliza este texto probablemente lo aplica de esta forma: ‘sólo enséñele el plan de salvación al niño, y demuéstrele los caminos felices de la sabiduría, y aunque en la niñez no se convierta, sin embargo cuando sea mayor, no cabe duda de que escogerá el camino que tú le enseñaste.’¿Pero es esto cierto? ¿Es éste el verdadero sentido del texto? ¡Está lejos de la verdad! El Espíritu Santo quiere enseñarnos otra lección a través de esas palabras; esto es, ‘Asegúrese de establecer al niño en el camino, mientras todavía es niño, y sólo entonces no tendrá que preocuparse de su perseverancia.’ Esto es, inicie al niño en su camino (ver el hebreo), o al principio del camino. Introduzca la verdad en su alma mientras es niño y descanse seguro de que él se mantendrá como ha comenzado. Es un texto de gran bendición para exhortarnos a buscar la presente e inmediata conversión de los niños.
  2. Otra persona usa una figura, y suaviza su conciencia con la falta de éxito en su clase o en su familia, diciendo: ‘Bueno, de todos modos estoy llenando las tinajas con agua’ (Juan 2:7), de manera que habrá más vino en días futuros, cuando el agua sea convertida en vino por el poder milagroso del Señor, en el momento de la conversión.’ Ahora bien, ésta es solo una aplicación figurativa del texto y no un argumento en lo absoluto. Pero, aún usando su propia figura, ¿cómo es que no esperan una transformación inmediata del agua en vino?
    ¿Qué es lo que hay en el pasaje que garantice la espera hasta un futuro distante? ¿No fue cambiada el agua en vino en sólo una hora? Por cierto, todo parece indicar que la transformación ocurrió mientras llenaba las vasijas.
  3. Una tercera persona tiene mucho que decir, de una forma doctrinal, acerca del texto en Filipenses 1:6: “El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará…”, aplicando este pasaje a los sentimientos, impresiones e intereses despertados entre los jóvenes en el curso de la enseñanza semanal. No hay conversión en tales cosas; pero luego se argumenta diciendo: ‘Hay un verdadero interés, hay una impresión hecha, de manera que la buena obra ya comenzó, y si ha comenzado, continuará. Nosotros contestamos: aquí hay un serio problema, porque ‘el que haya comenzado la buena obra’ significa que se ha llevado a cabo una conversión; la conversión es la buena obra que inicia la vida cristiana. Lea el contexto, y vea esto más allá de cualquier duda o disputa. El apóstol dice: ‘Aquél que te ha convertido, colocándote sobre Cristo, el fundamento, no te abandonará, sino que te edificará hasta la culminación en el día que regrese Cristo.’ Así que este texto es un argumento a favor de no contentarnos con una mera impresión, interés esperanzador o convicción. Tenemos que ver una obra de conversión. Tenemos que ver una obra de salvación, tenemos que ver la vida cristiana comenzar realmente. Y esto se aplica tanto al caso de los adultos como de los jóvenes.

Aparte y además de todo esto, existe un sentimiento secreto en muchos cristianos, de que no es tan importante ni un servicio tan grande ser un instrumento para la conversión de los niños, como lo es el ser un instrumento para la conversión de los adultos. No tienen ninguna prueba escritural para este punto de vista, porque ‘convertir a un pecador’ significa cualquier pecador, sea joven o adulto; y ‘volver a muchos a la justicia’ incluye a jóvenes o viejos; y ‘el ganar almas’ no nos limita a ninguna edad. Pero sin embargo, tales personas sienten, sin expresar con palabras sus sentimientos, que es más evidente y palpable ganar un alma adulta e inteligente que ganar a su niño para Cristo. Ahora, esta íntima persuasión (que se revela en la práctica), puede surgir del pensamiento de que estos adultos son de valor al presente para la sociedad, de manera que su conversión afectará de inmediato la misma; mientras que la conversión de los jóvenes al presente no se hace sentir más allá de la esfera familiar y de unos cuantos amigos. Pero, por otro lado, ellos olvidan que las almas jóvenes, traídas a Cristo en la infancia, ejercerán una influencia año tras año, a lo largo de una vida, en todas las diferentes etapas de su crecimiento; y a la larga, al alcanzar la madurez, podrán por la gracia de Dios afectar poderosamente para bien su círculo social—esto sin tomar en cuenta los males de los que escaparán y el daño que nunca llegarán a realizar.”

Fuente: http://www.iglesiareformada.com/Bonar_Conversion_Ninos.html

Comparación entre el Federalismo Bautista 1689 y el Federalismo de Westminster

El Pastor Guillermo de Lama de la Iglesia Gracia Soberana en Lima Perú, tradujo un video que compara el Federalismo plasmado en la Confesión Bautista de Londres de 1689 con el Federalismo de la Confesión de  Westminster, estas diferencias son muy importantes ya que muchas veces se asume que el Federalismo de ambas confesiones es el mismo.

El video fue publicado en Ingles en 1689federalism en está pagina hay muchos más videos y diagramas donde compara el Federalismo de 1689 con Nueva Teología del Pacto, el Dispensacionalismo, el  Dispensacionalismo progresivo, entre otros

Les comparto el video

Lecciones sobre Dormir

DormirHace un tiempo conversando con mi esposa, me comentaba que en el trabajo le mandaron un correo sobre una supuesta carta de despedida del escritor Gabriel García Márquez titulada: “Se despide un Genio”, mi esposa me comentaba algunas de las cosas que decía, investigando un poco se dice la carta es falsa pero la veracidad de ella no afecta lo que quiero compartir.

Para quienes no la han leído la carta trata de lo que supuestamente haría el Sr. García si Dios le concediera más tiempo de vida, por un momento pensé que iba a decir lo mismo que la película The Bucket List pero no fue así, entre las cosas mencionadas una de ellas fue “dormiría menos”, esto por alguna razón llamó mi atención e inmediatamente me pregunte ¿porque razón puso esto en la lista?, realicé un cálculo matemático y vi la razón, las personas en promedio duermen unas 7 horas al día, eso por un año son alrededor de 106 días durmiendo, yo tengo 25 años eso quiere decir que he pasado poco más de 7 años de mi vida durmiendo!!!!!

Te invito a sacar la cuenta con tu edad y veas cuantos años has pasado durmiendo; independientemente de las horas que duermas  notarás que se invierte mucho tiempo, esto me llevo a preguntarme: ¿Cuántas cosas no hace uno en 7 años? Muchísimas cosas podríamos mencionar….

Esta situación me llevo a preguntarme muchos porqués ¿Porque el hombre debe dormir? ¿Porque Dios hizo al hombre para que dentro de sus necesidades estuviera descansar?  Tome mi biblia fui a la concordancia y revise algunos pasajes referentes al sueño para empezar a buscar respuestas a las inquietudes, prácticamente todo ser humano pasa alrededor de un tercio de su vida durmiendo, algo quiere enseñarnos Dios con el sueño, si Dios hace todo con un  propósito ¿Cual es el propósito de que el hombre deba dormir? ¿Nos reveló Dios en su palabra cuál es ese propósito?

Bueno después de meditar sobre los versos leídos, conversar con mi esposa, leer uno que otro comentario, hemos llegado a algunas conclusiones que quiero compartir en este blog

Primero preguntémonos  ¿Es bueno o es malo dormir?

Es importante saber si dormir es bueno o malo, ya que la respuesta que le demos tendrá varias implicaciones, considero que Spurgeon dio en el clavo cuando dijo: “el sueño, uno de las más dulces dones de Dios” 1 ; Al decir esto tal vez alguno de los que está leyendo diga: que bien con lo que me gusta dormir!!

Pero aunque consideramos el sueño como un don de Dios debemos saber que así como la entrada del pecado corrompió todas las cosas, este don también lo corrompió, y es por eso que incluso lo podemos utilizar de forma pecaminosas, Spurgeon también observó esto y dijo: “Pero, ¡ay!, el pecado no pudo dejar en paz ni siquiera esto1 .

Vamos por partes, la biblia nos muestra como el buen dormir es algo que Dios le concede a su pueblo, por ejemplo nos dice que a su amado dará Dios el sueño (Sal 127:2), en otro lado ese sueño se describe como grato (Pro 3:24), podemos ver que en efecto el sueño es un don de Dios.

Ahora respecto a que puede ser algo pecaminoso podemos leer Proverbios 20:13 “No ames el sueño, para que no te empobrezcas;  Abre tus ojos, y te saciarás de pan” , anteriormente  Salomón nos recuerda como la pereza nos hace caer en sueño profundo lo que termina llevándonos a padecer hambre ( Pro 19:15 también Pro 6:9-11), entonces vemos que debemos usar este don de forma que glorifique a Dios

Esto nos lleva a la siguiente pregunta ¿cuánto tiempo debemos dormir?

Creo que el consejo de Richard Baxter es pertinente en este tema: “Mide apropiadamente el tiempo de tu sueño de manera que no malgastes tus preciosas horas de la mañana de forma lenta y pesada en tu cama. Que el tiempo de tu sueño se corresponda con tu salud y trabajo, y no con el placer perezoso.2

Ahora procedamos a ver algunas enseñanzas que nos enseña este don:

 1) Dormir nos recuerda nuestra posición en la creación

Vivimos en una época donde se ha perdido la línea divisoria entre la Criatura y el Creador, una línea que es aborrecida por todas las religiones paganas, como afirma Guillermo Green: “Ninguna religión pagana comparte la total distinción entre Dios como Creador”3, es en este ámbito que creo que la necesidad de dormir nos tiene muchas lecciones pues recuerda esa línea trazada desde Génesis que divide al Creador de la criatura.

 Nos recuerda que sólo el Creador es omnipotente

La biblia describe al Creador como incansable Isaías 40:28 “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.” El ser humano constantemente desfallece y necesita descanso, incluso a veces no ha terminado el día cuando ya ha agotado sus energías

Nos recuerda que sólo el Creador es soberano

El impío mientras está despierto piensa que tiene el control de todas sus pertenencias, piensa que puede controlar sus negocios, su familia, etc, y cuando no lo puede conseguir se afana por obtener ese control, aun cuando no lo tiene el deseo de controlarlo todo está presente en él, pero cuando va a dormir no sabe que ocurrirá con sus pertenencias (Ecl 5:12), él no sabe si todavía estarán ahí el día de mañana, el corredor de bolsa cuando duerme no sabe si despertará con millones de millones menos pues no pudo anticipar un movimiento en los mercados financieros.

En cambio el creador es complemente soberano, el no solo sabe lo que ocurrirá mañana sino que el mismo ha establecido lo que ocurrirá, nada lo toma por sorpresa, siempre hace su voluntad,  Daniel 4:35  Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?

Qué insensatos son los que dicen que el ser humano es divino o que tienen la chispa de la divinidad,  pues tienen un memorial diario de su condición de polvo.

2) Dormir nos recuerda nuestra fragilidad

Cuando dormimos no sabemos qué va a suceder con nuestros cuerpos, ¿Seguirá latiendo nuestro corazón? ¿Continuaré respirando? ¿Entrará algún ladrón en mi lugar de reposo y me asesinará?

La biblia tiene ejemplos de personas que murieron mientras dormían, tenemos a Sisara a quien Jael mato clavándole una estaca en la cabeza (Jueces 4:21) y como olvidar a Eutico quien por dormirse en medio de la predicación terminó muerto al caer desde un tercer piso (Hch 20:9)

El impío puede pensar que no necesita de Dios y que puede vivir independientemente de Él, (Sal 10:4), pero Dios le ha dejado un memorial de su fragilidad y de su dependencia de Dios, el sueño debería ser algo que nos lleve constantemente al arrepentimiento pues lo que nos suceda mientras durmamos4 dependerá del Dios a quien hemos estado ofendiendo todo el día con nuestro pecado.

3) Dormir nos muestra cuanta confianza tenemos en Dios

Como vimos anteriormente no sabemos que puede ocurrirnos mientras dormimos, esto puede llevar a tener temor de lo que sucederá mientras duerma, pero precisamente el hecho de que Dios sea quien controla lo que pasa  en todas las áreas de nuestra vida es lo que nos hace dormir confiados y acostarnos en paz, esa es la confianza del Salmista: Sal 3:5  “Yo me acosté y dormí,  Y desperté, porque Jehová me sustentaba.” o Sal 4:8  “En paz me acostaré, y asimismo dormiré;  Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.” o  Pro 3:24  “Cuando te acuestes, no tendrás temor, Sino que te acostarás, y tu sueño será grato.”

Entonces los creyentes podemos dormir tranquilamente pues sabemos que aquel que realiza todas las cosas para nuestro bien esta en control de lo que nos sucede.

4) El sueño es figura de nuestro reposo

Todos los días nos levantaos hacemos nuestras tareas diarias, nos distraemos, etc para luego reponer energías para el día siguiente, así en un ciclo que parece no acabar, dormir nos trae un reposo momentáneo, uno que incluso a veces no nos brinda las energías necesarias para el día que incluso debemos tomar la famosa siesta de media tarde.

Pero en Cristo los creyentes encontramos un reposo completo: Mateo 11:28  “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.“

La bondad de Dios para su pueblo no tiene límites pues no solo le ha dado un tiempo específico en cada día para que descanse, sino también que le ha dado un día de cada 7 (el domingo), para que repose glorificándole y exaltándole en la congregación de los santos  (Exo 20:19-20)

Momentáneamente el impío puede descansar cada día después de sus labores pero llegará un día en donde por su maldad no descansará nunca, donde el humo de su tormento subirá por los siglos de los siglos. Y no tendrá reposo de día ni de noche (Apo 14:11), por tanto si oyes hoy la voz de Dios, no endurezcas tu corazón, porque Dios ha jurado que aquellos endurecidos no entrarán en su reposo (Heb 3:7 -11)

Arrepiéntete hoy de tu maldad, y ven a Cristo para que reposes de tus obras

No pretendo haber sido exhaustivo en todas las enseñanzas que aprendemos a través del sueño si observas otra comparte en los comentarios

Heb 4:10  Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas


1 Sermón de Spurgeon No 163: Despierten, despierten!, http://www.spurgeon.com.mx/sermon163.html

2 ¿Cómo Pasar el Día con Dios? | Richard Baxter adaptado por Matthew Vogan, http://soldados.unidosporlaverdad.org/como-pasar-el-dia-con-dios-richard-baxter/

3 Desarrollando una Cosmovision Biblica por Guillermo Green, http://www.clir.net/pdf/boletin0702/0702ggreen_desarrollandocosmovision.pdf, pag 4

4 Lo que nos sucede mientras estamos despiertos también depende de Dios, pero aquí hablo para aquellos que ciegamente no lo ven así

El Bautismo y la Comunidad del Nuevo Pacto

BautismoSamuel Waldron en su Libro: Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, da varios argumentos contra el Paedobautismo (bautismo infantil) los cuales estoy compartiendo poco a poco, este es el segundo argumento que les comparto:

El argumento paidobautista presupone lógicamente no sólo la unidad sino también la identidad del bautismo en el Nuevo Pacto y la circuncisión en el Antiguo Pacto.

Admitimos que existe un cierto paralelismo o relación entre la circuncisión y el bautismo. Los paidobautistas van más lejos. Equiparan o identifican ambos. Por ejemplo, A.A. Hodge observa: “La Iglesia del Antiguo Testamento es la misma que la Iglesia cristiana del Nuevo Testamento… como la Circuncisión significaba y ligaba a exactamente lo mismo que el bautismo; y puesto que el Bautismo ha ocupado exactamente el lugar: se deduce que la calidad de miembros de iglesia de los hijos de los profesantes debe ser reconocida ahora como lo era entonces y que éstos deben ser bautizados.”(1). Berkhof habla del bautismo como que ‘sustituye’ a la circuncisión (2). ¿Es correcto poner la misma señal entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto, entre la circuncisión y el bautismo?

Existen ciertas diferencias obvias entre la circuncisión y el bautismo. Dejemos a un lado el hecho de que el rito externo es claramente diferente. Los sujetos de las ordenanzas son diferentes. Sólo los varones eran circuncidados; sin embargo, tanto los varones como las mujeres son bautizados.

El pasaje clásico sobre la relación del Antiguo Pacto con el Nuevo Pacto enfatiza no su identidad, ni aun su similitud, sino su diferencia (Jer. 31:31-34). Si el Nuevo Pacto no es idéntico al Antiguo Pacto, ¿cómo puede decirse que el bautismo sea idéntico a la circuncisión? Además, la adopción del Antiguo Pacto no equivale a la adopción del Nuevo Pacto (Ro. 9:1-5; 8:14-17). La misma palabra griega se utiliza tanto en Romanos 9:4 como en 8:16.

La diferencia específica entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto prohíbe la continuación de los miembros infantiles en el pacto. Esa diferencia específica es que el pueblo de Dios en el Nuevo Pacto no quebrantará el pacto como lo hizo Israel y también que todo el pueblo de Dios del Nuevo Pacto conocerá al Señor (Jer. 31:34). Sí, la circuncisión fue una señal de ser miembros del pacto, como también lo es el bautismo. También admitimos que el bautismo debe ser administrado a todos los que son miembros del Nuevo Pacto, a todos los verdaderos circuncidados del Nuevo Testamento. Pero ¿quiénes son éstos? Aquellos y sólo aquellos que conocen al Señor (Jer. 31:34), están espiritualmente circuncidados (Fil. 3:3) y son nacidos de Dios (Jn. 1:12,13), pueden reclamar ser miembros en el Nuevo Pacto y el derecho a su señal. El pueblo del pacto ya no es una nación física, sino espiritual (Mt. 21:43). Por tanto, los linajes físicos no proporcionan el ser miembros en esta nación ¡ni permiten la participación en sus señales del pacto!

El bautismo, por tanto, profesa lo que demandaba la circuncisión. La circuncisión demandaba ciertamente un nuevo corazón, pero no profesaba un nuevo corazón. El bautismo profesa un nuevo corazón. Aunque existe una estrecha relación entre el bautismo y la circuncisión, no son idénticos. El argumento paidobautista que equipara ambas ordenanzas no es, por tanto, válido.

Los paidobautistas objetan: “Ustedes nos condenan por tener miembros de iglesia no salvos. Sin embargo, ustedes tienen miembros no salvos. Así pues, no son diferentes de nosotros, excepto que son inconsecuentes e hipócritas”.  Admitimos que hay miembros no salvos en las mejores iglesias. Esto, sin embargo, no significa que seamos inconsecuentes y prácticamente no diferentes a los paidobautistas.

Esta objeción paidobautista se basa en confundir dos cosas diferentes: la realidad práctica (de facto) y la base legal (de juré). Suponte que un jefe ruso del KGB pretendiera que no hay realmente diferencia entre Rusia y Gran Bretaña o América, porque ambas tienen entre rejas apersonas inocentes. ¿Cómo responderías? Dirías que en Rusia las personas inocentes están en la cárcel debido a sus leyes, mientras que en Gran Bretaña o América están allí pesar de nuestras leyes. Existe una enorme diferencia legal (de jure) entre Rusia y América. De la misma manera, los paidobautistas consienten por ley a miembros de iglesia inconversos. Los bautistas no. En última instancia, sí hace una enorme diferencia práctica (de facto) entre ambos sistemas.

Referencias:

(1)    Hodge, Comentario a la Confesión de fe de Westminster (CLIE 1987), pág. 321-322

(2)    Berkhof Teología Sistemática, (TELL, 1974) pág. 757

Puede leer un poco más sobre el tema aquí:  http://forobiblico.blogspot.com/2013/10/paidoismo-o-credoismo-paidobautismo-o.html

La lógica paidobautista y la Mesa del Señor

Bautismo

Samuel Waldron en su Libro: Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, da varios argumentos contra el Paedobautismo (bautismo infantil) quisiera compartirles poco a poco cada uno de estos argumentos, este es el primero:

“El paidobautista no es consecuente al aplicar su lógica a la Mesa del Señor

Históricamente y casi unánimemente, los paidobautistas reformados no han creído ni practicado el dar la Cena del Señor a los niños bautizados. Han argüido que los niños están en el pacto y que, por tanto, se les debe administrar el bautismo, la señal del pacto. No obstante, aunque la Cena del Señor es claramente una señal del pacto (1Co 11:25), ellos no dan la Cena del Señor a sus hijos bautizados. Demandan una confesión personal de fe antes de participar en la Cena del Señor. En otras palabras, demandan exactamente  lo que los bautistas demandan para la participación en el bautismo.

Ahora bien, en caso de que el lector no vea el problema que eso conlleva, permítaseme explicarlo lógicamente en tres afirmaciones.

  1. La Cena del Señor y la Pascua son, si cabe, más paralelas que el bautismo y la circuncisión. La Cena del Señor fue instituida en el contexto de una comida pascual. Las ordenanzas mismas son mucho más similares que el bautismo y la circuncisión.
  2. A todos los que eran  circuncidados se les mandaba comer de la Pascual del Señor (Ex 12:3,4,6,21-28,42-49).
  3. La conclusión debería ser que todos los bautizados comieran de la Cena del Señor. Pero los paidobautistas no son consecuentes, Porque creen los paidobautistas que una confesión de fe personal e inteligente es necesaria para la participación en la Mesa del Señor? El requisito del autoexamen de 1 Corintios 11:28 se cita con frecuencia. Pero si el Nuevo Testamento es normativo para la Cena del Señor, ¿Por qué no para el bautismo? Y si el argumento de la circuncisión eclipsa el requisito de la fe, ¿Por qué no eclipsa el argumento de la Pascua el requisito neo testamentario del autoexamen?

Parece claro que hay aquí una inconsecuencia. Pero los paidobautistas tienen varias respuestas para esto. Arguyen a partir de Éxodo 12:26,27 que los infantes no eran admitidos a la Pascua sin un entendimiento inteligente. El problema de esto es que los paidobautistas demandan mucho más que esto de sus hijos en cuanto que requieren una confesión de fe personal antes de que sus hijos participen de la Cena del Señor. Además, tal  entendimiento no era una condición para participar de la comida pascual.

Arguyen también a partir de la incapacidad física de los infantes para comer alimento sólido. Pero ¿qué pertinencia tiene esto? Está claro que todo israelita circuncidado suficientemente mayor para comer alimento solido participaba realmente. No se requería una confesión de fe personal antes de que tal participación tuviera lugar. Está claro que la única posición consecuente con la lógica paidobautista es permitir a todos los niños bautizados tomar la comunión tan pronto como puedan comer alimento sólido.

Si no es la lógica la razón por que los paidobautistas han practicado la comunión de los creyentes, ¿Cuál es la verdadera razón? Es que sus grandes teólogos y pastores cristianos saben en sus corazones que tal práctica destruiría efectivamente la Iglesia visible. La verdadera conversión ya no tendría una expresión externa, simbólica y visible. Ser miembro de la iglesia se convertiría en algo  puramente externo y no espiritual. Esta es la razón grande y concluyente por que los paidobautistas no se atreven a tomar la alternativa de la comunión infantil.”