Comparación entre el Federalismo Bautista 1689 y el Federalismo de Westminster

El Pastor Guillermo de Lama de la Iglesia Gracia Soberana en Lima Perú, tradujo un video que compara el Federalismo plasmado en la Confesión Bautista de Londres de 1689 con el Federalismo de la Confesión de  Westminster, estas diferencias son muy importantes ya que muchas veces se asume que el Federalismo de ambas confesiones es el mismo.

El video fue publicado en Ingles en 1689federalism en está pagina hay muchos más videos y diagramas donde compara el Federalismo de 1689 con Nueva Teología del Pacto, el Dispensacionalismo, el  Dispensacionalismo progresivo, entre otros

Les comparto el video

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El Bautismo y la Comunidad del Nuevo Pacto

BautismoSamuel Waldron en su Libro: Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, da varios argumentos contra el Paedobautismo (bautismo infantil) los cuales estoy compartiendo poco a poco, este es el segundo argumento que les comparto:

El argumento paidobautista presupone lógicamente no sólo la unidad sino también la identidad del bautismo en el Nuevo Pacto y la circuncisión en el Antiguo Pacto.

Admitimos que existe un cierto paralelismo o relación entre la circuncisión y el bautismo. Los paidobautistas van más lejos. Equiparan o identifican ambos. Por ejemplo, A.A. Hodge observa: “La Iglesia del Antiguo Testamento es la misma que la Iglesia cristiana del Nuevo Testamento… como la Circuncisión significaba y ligaba a exactamente lo mismo que el bautismo; y puesto que el Bautismo ha ocupado exactamente el lugar: se deduce que la calidad de miembros de iglesia de los hijos de los profesantes debe ser reconocida ahora como lo era entonces y que éstos deben ser bautizados.”(1). Berkhof habla del bautismo como que ‘sustituye’ a la circuncisión (2). ¿Es correcto poner la misma señal entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto, entre la circuncisión y el bautismo?

Existen ciertas diferencias obvias entre la circuncisión y el bautismo. Dejemos a un lado el hecho de que el rito externo es claramente diferente. Los sujetos de las ordenanzas son diferentes. Sólo los varones eran circuncidados; sin embargo, tanto los varones como las mujeres son bautizados.

El pasaje clásico sobre la relación del Antiguo Pacto con el Nuevo Pacto enfatiza no su identidad, ni aun su similitud, sino su diferencia (Jer. 31:31-34). Si el Nuevo Pacto no es idéntico al Antiguo Pacto, ¿cómo puede decirse que el bautismo sea idéntico a la circuncisión? Además, la adopción del Antiguo Pacto no equivale a la adopción del Nuevo Pacto (Ro. 9:1-5; 8:14-17). La misma palabra griega se utiliza tanto en Romanos 9:4 como en 8:16.

La diferencia específica entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto prohíbe la continuación de los miembros infantiles en el pacto. Esa diferencia específica es que el pueblo de Dios en el Nuevo Pacto no quebrantará el pacto como lo hizo Israel y también que todo el pueblo de Dios del Nuevo Pacto conocerá al Señor (Jer. 31:34). Sí, la circuncisión fue una señal de ser miembros del pacto, como también lo es el bautismo. También admitimos que el bautismo debe ser administrado a todos los que son miembros del Nuevo Pacto, a todos los verdaderos circuncidados del Nuevo Testamento. Pero ¿quiénes son éstos? Aquellos y sólo aquellos que conocen al Señor (Jer. 31:34), están espiritualmente circuncidados (Fil. 3:3) y son nacidos de Dios (Jn. 1:12,13), pueden reclamar ser miembros en el Nuevo Pacto y el derecho a su señal. El pueblo del pacto ya no es una nación física, sino espiritual (Mt. 21:43). Por tanto, los linajes físicos no proporcionan el ser miembros en esta nación ¡ni permiten la participación en sus señales del pacto!

El bautismo, por tanto, profesa lo que demandaba la circuncisión. La circuncisión demandaba ciertamente un nuevo corazón, pero no profesaba un nuevo corazón. El bautismo profesa un nuevo corazón. Aunque existe una estrecha relación entre el bautismo y la circuncisión, no son idénticos. El argumento paidobautista que equipara ambas ordenanzas no es, por tanto, válido.

Los paidobautistas objetan: “Ustedes nos condenan por tener miembros de iglesia no salvos. Sin embargo, ustedes tienen miembros no salvos. Así pues, no son diferentes de nosotros, excepto que son inconsecuentes e hipócritas”.  Admitimos que hay miembros no salvos en las mejores iglesias. Esto, sin embargo, no significa que seamos inconsecuentes y prácticamente no diferentes a los paidobautistas.

Esta objeción paidobautista se basa en confundir dos cosas diferentes: la realidad práctica (de facto) y la base legal (de juré). Suponte que un jefe ruso del KGB pretendiera que no hay realmente diferencia entre Rusia y Gran Bretaña o América, porque ambas tienen entre rejas apersonas inocentes. ¿Cómo responderías? Dirías que en Rusia las personas inocentes están en la cárcel debido a sus leyes, mientras que en Gran Bretaña o América están allí pesar de nuestras leyes. Existe una enorme diferencia legal (de jure) entre Rusia y América. De la misma manera, los paidobautistas consienten por ley a miembros de iglesia inconversos. Los bautistas no. En última instancia, sí hace una enorme diferencia práctica (de facto) entre ambos sistemas.

Referencias:

(1)    Hodge, Comentario a la Confesión de fe de Westminster (CLIE 1987), pág. 321-322

(2)    Berkhof Teología Sistemática, (TELL, 1974) pág. 757

Puede leer un poco más sobre el tema aquí:  http://forobiblico.blogspot.com/2013/10/paidoismo-o-credoismo-paidobautismo-o.html

La lógica paidobautista y la Mesa del Señor

Bautismo

Samuel Waldron en su Libro: Exposición de la Confesión Bautista de Fe de 1689, da varios argumentos contra el Paedobautismo (bautismo infantil) quisiera compartirles poco a poco cada uno de estos argumentos, este es el primero:

“El paidobautista no es consecuente al aplicar su lógica a la Mesa del Señor

Históricamente y casi unánimemente, los paidobautistas reformados no han creído ni practicado el dar la Cena del Señor a los niños bautizados. Han argüido que los niños están en el pacto y que, por tanto, se les debe administrar el bautismo, la señal del pacto. No obstante, aunque la Cena del Señor es claramente una señal del pacto (1Co 11:25), ellos no dan la Cena del Señor a sus hijos bautizados. Demandan una confesión personal de fe antes de participar en la Cena del Señor. En otras palabras, demandan exactamente  lo que los bautistas demandan para la participación en el bautismo.

Ahora bien, en caso de que el lector no vea el problema que eso conlleva, permítaseme explicarlo lógicamente en tres afirmaciones.

  1. La Cena del Señor y la Pascua son, si cabe, más paralelas que el bautismo y la circuncisión. La Cena del Señor fue instituida en el contexto de una comida pascual. Las ordenanzas mismas son mucho más similares que el bautismo y la circuncisión.
  2. A todos los que eran  circuncidados se les mandaba comer de la Pascual del Señor (Ex 12:3,4,6,21-28,42-49).
  3. La conclusión debería ser que todos los bautizados comieran de la Cena del Señor. Pero los paidobautistas no son consecuentes, Porque creen los paidobautistas que una confesión de fe personal e inteligente es necesaria para la participación en la Mesa del Señor? El requisito del autoexamen de 1 Corintios 11:28 se cita con frecuencia. Pero si el Nuevo Testamento es normativo para la Cena del Señor, ¿Por qué no para el bautismo? Y si el argumento de la circuncisión eclipsa el requisito de la fe, ¿Por qué no eclipsa el argumento de la Pascua el requisito neo testamentario del autoexamen?

Parece claro que hay aquí una inconsecuencia. Pero los paidobautistas tienen varias respuestas para esto. Arguyen a partir de Éxodo 12:26,27 que los infantes no eran admitidos a la Pascua sin un entendimiento inteligente. El problema de esto es que los paidobautistas demandan mucho más que esto de sus hijos en cuanto que requieren una confesión de fe personal antes de que sus hijos participen de la Cena del Señor. Además, tal  entendimiento no era una condición para participar de la comida pascual.

Arguyen también a partir de la incapacidad física de los infantes para comer alimento sólido. Pero ¿qué pertinencia tiene esto? Está claro que todo israelita circuncidado suficientemente mayor para comer alimento solido participaba realmente. No se requería una confesión de fe personal antes de que tal participación tuviera lugar. Está claro que la única posición consecuente con la lógica paidobautista es permitir a todos los niños bautizados tomar la comunión tan pronto como puedan comer alimento sólido.

Si no es la lógica la razón por que los paidobautistas han practicado la comunión de los creyentes, ¿Cuál es la verdadera razón? Es que sus grandes teólogos y pastores cristianos saben en sus corazones que tal práctica destruiría efectivamente la Iglesia visible. La verdadera conversión ya no tendría una expresión externa, simbólica y visible. Ser miembro de la iglesia se convertiría en algo  puramente externo y no espiritual. Esta es la razón grande y concluyente por que los paidobautistas no se atreven a tomar la alternativa de la comunión infantil.”